El sábado y el domingo 4 y 5 de septiembre los moscovitas y visitantes de la capital celebraron ampliamente el Cumpleaños de Moscú, el cual tradicionalmente se celebra el primer fin de semana del primer mes del otoño.
El lugar de celebración de varios festivales y festividades fue la colina Poklónnaya (Red.: de la reverencia), donde la música no silenció este fin de semana. La escena, ubicada en la avenida principal, se convirtió en el centro de la festividad. El Gran Festival Musical En la Onda de Moscú fue relevado por un gran concierto vespertino dedicado al chanson Ruso.
Junto al principal lugar musical, se ubicaba la exhibición folclórica de la IV exposición interregional de los artistas populares Rus Artesanal. Los talleres al aire libre de los participantes atrajeron a todos los transeúntes. Aquí usted podía ver cómo los maestros creaban sus magníficos trabajos, frente a los que surgía el verdadero arte popular: cerámica, costura de retazos, cestería de cortezas de abedul y mimbrera, artesanías de madera tallada. En diez categorías de artesanías populares compitieron los participantes de este concurso, que llegaron de 40 regiones de Rusia. Los moscovitas con atención han seguido de cerca los trabajos, haciendo preguntas, escuchando el consejo de los profesionales, presumiendo que en el futuro podrán hacer algo con sus manos. Se interesaron en la posibilidad de adquisición de estos maravillosos objetos, y recibieron una respuesta afirmativa: todas las obras creadas por los participantes se podrán comprar el último día de la competición.
Especialmente agradable fue para los invitados la abundancia de carpas de colores en la colina Poklónnaya, así como una amplia selección de artesanías y un acogedor ambiente a los visitantes por parte de los sonrientes maestros en trajes nacionales rusos. Muchos interesados se encontraban en el pabellón con el torno de alfarero: el maestro alfarero, no se cansaba de comunicarse con el público, hablando de su trabajo con la arcilla. No dejó a nadie indiferente la composición llamada Memorias del Arbat, un carro tirado por burros de tamaño casi natural, tejido a partir de mimbrera.
La gente elegía sus recuerdos favoritos, acompañados de emocionantes canciones y bailes de los participantes de la festividad folclórica Ronda Moscovita. Aquí se podía escuchar canciones tradicionales de los cosacos, coplas y melodías populares rusas, música y danzas de los pueblos del Norte. En las presentaciones tomaran participación 120 artistas de los mejores grupos folclóricos de toda Rusia.
En los ocho principales bulevares de Moscú tuvo lugar el festival de la juventud Bulevar de las Artes, donde ante los moscovitas y huéspedes de la ciudad actuaron muchos colectivos tanto profesionales y como aficionados.
En el centro de Moscú se realizaron conciertos en las plazas Púshkinskaya, Lubíanskaya y Teatrálnaya. En lugares de festividades en estos días, se convirtieron numerosos Parques y haciendas urbanas de Moscú.
La acción más grandiosa tuvo lugar en el famoso museo-hacienda Kolómenskoe -el Festival Internacional de Teatro Itinerante Caravana del Mundo. Para el día de la ciudad, Viacheslav Polunin preparó para los moscovitas un verdadero regalo, trayendo este festival a la capital. El libre acceso al lugar del festival permitió que cualquier persona se familiarizara con la tradición del teatro callejero, tan poco común para los rusos.
El comienzo de las representaciones teatrales fue anticipado por el Carnaval Blanco, dirigido Viacheslav Polunin, junto con el sorprendente coreógrafo japonés Shusaku Takeuchi. Los espectadores junto a una misteriosa música paseaban por los caminos del parque, donde entre los árboles se movían, en una lenta danza, la gente disfrazada de mariposa del teatro de Polunin.
En la plaza principal del carnaval los visitantes fueron recibidos por artistas en mascaras del teatro de Marionetas Itinerantes del Señor Peugeot. El público joven tuvo un verdadero deleite: ser actores en esta representación. Algunos comenzaron a repetir el baile de los artistas, copiando los sutiles movimientos, alguien empezó a jugar con estas extravagantes figuras resucitadas en blanco.
En el festival se podía ver a actores, payasos, artistas y músicos de siete países europeos. Los espectáculos de los teatros Caravana, se celebraban dos veces al día, por la mañana y la tarde. La tarde fue entregada para espectáculos con efectos especiales. Así, por ejemplo, el espectáculo del fuego de la representación Arca del teatro polaco Osmego Dnia, se veía muy impresionante en el cielo por la noche en Moscú.
Los lugares abiertos permitieron que el público durante el festival se trasladara libremente de una escena a otra. Pero para la presentación de Fuego Yagi del Teatro Francés Buchingers Boot Marionettes, los espectadores se registraron con anticipación, las personas dispuestas a ver la ópera contemporánea en el estilo de punk barroca, que combina títeres, máscaras, música y máquinas, había más gente que la que podía contener la carpa del teatro.
El teatro Checo Divadlo Husa na Provázku trajo al festival el espectáculo El Cerdo, que representa la obra de teatro, escrita por el ex presidente checo Václav Havel. El teatro, creado originalmente como callejero, ahora tiene su propio edificio, y casi no participa en semejantes festivales, pero para la Caravana los artistas no sólo hicieron una excepción, sino también demostraron que no olvidaron las tradiciones del teatro callejero. Antes de la representación ellos conversaron muy cordialmente con el público, con gusto se fotografiaron con niños y adultos, bailaban e intercambiaron bromas. Y aunque los chistes eran en idioma checo, por alguna razón todos los espectadores las comprendían.
También en estos días en la Plaza Roja tuvo lugar el Festival Internacional de Música Militar «Torre Spáskaya». En él demostraron su arte más de mil músicos de Bahréin, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Israel, EE.UU., Ucrania, Kazajstán y Tadzhikistán. Los espectadores también pudieron escuchar marchas marciales ejecutadas por una orquesta formada por todas las bandas de los Estados de la Unión Europea. Por la parte rusa, en la «Torre Spáskaya» participaron representantes de 17 colectividades.
En total, en la capital rusa el fin de semana se llevaron a cabo más de 5.000 diferentes actividades. Para la seguridad y tranquilidad de los ciudadanos en Moscú, durante las festividades del 4 y 5 septiembre, se movilizaron más de 16.000 agentes de policía y tropas del Ministerio del Interior.