Portal international de Moscú

Pagina principal

 

La vida en Moscú

 

Moscú informes

 

La sigilosa alegría de la familia Liechtenstein

La sigilosa alegría de la familia Liechtenstein

Fachada sur del Palacio del Parque de Liechtenstein
(arquitecto Martinelli, aprox. 1700)

En el museo Estatal Moscovita de Bellas Artes Pushkin, en el edificio principal de la calle Voljonka 12, por primera vez en Rusia se abrió la exposición "Biedermeier", compuesta por obras de arte austriacas del siglo XIX de la colección del Príncipe de Liechtenstein. La colección Real la trajo a Moscú el Museo de Liechtenstein desde las ciudades de Viena y Vaduz.

La colección Biedermeier, posee un estilo muy particular en el arte, creado entre los años 1815 y 1848, después de las guerras napoleónicas, habiendo vivido las penurias de la época "Grandes Cambios", las personas comenzaron a apreciar la acogedora y tranquila vida hogareña. Este comprensible deseo humano se reflejo directamente en el arte austriaco de la época. En lugar de las fuerzas avasalladoras de la naturaleza y lienzos con motivos históricos de dimensiones a gran escala, tan requeridos por los representantes del romanticismo, llegaron las imágenes idílicas de la naturaleza y escenarios sin género determinado.

El nombre de Biedermeier de este nuevo estilo, que encarna los valores principales de su época, surgió de un seudónimo que tomaron los poetas alemanes Ludwig Eichrodt y Adolf Kussmaul, publicado en una revista humorística de poemas y epigramas. El ficticio autor, era el profesor Gottlieb Biedermeier, un hombre modesto y bondadoso, sentimental amante de la vida, la tranquilidad y la comodidad.

La palabra Bieder se traduce como "ingenuo", y el seudónimo en general se traduciría como "el ingenuo Sr. Meyer".

En la exposición se pueden ver más de 100 obras de arte en este estilo; retratos, cuadros y paisajes costumbristas, interiores, naturalezas muertas de flores, paisajes urbanos, dibujos y artículos de porcelana. Asombrosos detalles y minuciosidades, características de esta pasada época se reflejan en cada obra de arte del estilo Biedermeier. El público moderno, el cual vive corriendo en un enloquecido mundo, con especial trepidación observa la antigua muñeca sujeta en la mano del niño, las peculiaridades del neceser de viaje de la época, el corte del traje del príncipe...

El Estado de Liechtenstein se encuentra entre Austria y Suiza, la capital es la ciudad de Vaduz. El Principado existe desde el año 1719, para los príncipes de Liechtenstein el arte de Biedermeier tuvo un significado ideológico.

En el siglo XVII, el Príncipe Karl Eusebio von Liechtenstein (hijo de Carlos I, fundador y primer príncipe de la famosa dinastía), era un apasionado coleccionista, quien en las enseñanzas de educación real, aconsejaba e instruía a su hijo, el Príncipe Johann Adam Andreas I von Liechtenstein, a que él se centrara en la vida familiar y permaneciera lejos de los asuntos públicos y actividades militares.

Ferdinand Georg Waldmüller (1793–1865).
Flores en un Jarrón de Porcelana
con candelabro y vajilla de plata (1839)

Dos siglos más tarde, cuando la familia del príncipe podía permitirse el lujo de comprar no sólo palacios y castillos, sino también de hacer importantes encargos a los arquitectos y artistas en sus respectivos rubros, tomando participación directa en los principales acontecimientos históricos de su época, los mejores representantes de los príncipes de Liechtenstein han utilizado cada oportunidad para dedicarse a su hogar y familia, demostrando que sus gustos no han cambiado.

El deseo de coleccionar siempre ha sido característico entre los miembros del principado. El príncipe Johann Adam Andreas I von Liechtenstein (1662—1712), continuando el hábito de su padre y abuelo, en el año 1683 en Viena, adquirió el terreno para la construcción del Palacio de Verano. La construcción de un gran número de castillos y palacios, equipados y decorados a su gusto, le permitió convertirse en el mayor cliente del estilo barroco en Europa Central. La recopilación de más de 50 pinturas de Pedro Pablo Rubens, en un corto periodo de tiempo, convirtió al Príncipe en dueño de la mayor colección de obras de arte de este artista.

En los albores del siglo XVIII el palacio Mayoratsky erigido en el callejón Bancario se convirtió en una joya del arte barroco en Viena y en un verdadero templo de musas. Además del palacio Mayoratsky y su colección de obras de arte, heredadas en su totalidad por uno de los miembros de la familia de Liechtenstein, había otros lugares, como los numerosos castillos y fincas de la familia en Austria, Bohemia y Moravia pertenecientes a otros representantes de esta dinastía, en los cuales había pinturas y dibujos de la misma envergadura. Todas estas colecciones de obras de arte eran intercambiadas constantemente entre sí, y al final del siglo XVIII se fusionaron en un todo único con una galería principal.

La base de las colecciones principescas, estilo Biedermeier son las obras de Ferdinand Waldmüller, conocido por sus paisajes y trabajos en el género del retrato y la pintura. El deseo de una interpretación realista, basada en la figura de la naturaleza, el poder de su expresión artística y un destacado nivel de habilidad le aportaron un éxito mucho más allá de su país. En las obras de Waldmüller se aprecia una confirmación de la vida, una percepción emocional activa de la naturaleza y la vida cotidiana de la gente común, y en los retratos el artista fue capaz de transmitir hábilmente la dignidad interior del hombre. En la exposición, los visitantes moscovitas verán lienzos como "Las Rosas" (1843), "La Peregrinación Interrumpida" (1853), "La Lección" (1837), "Flores en un Jarrón de Porcelana con un Candelabro y Vajilla de plata" (1839) y muchos otros.

Los retratos de los miembros de la Casa Real de Liechtenstein y dibujos de los interiores de los palacios familiares constituyen la mayor parte de la sección de la exposición, perteneciente a la primera mitad del siglo XIX. Una preferencia especial tenian los retratos de niños, y bajo el reinado de los Príncipes de Liechtenstein fueron creados los más expresivos; por ejemplo, el retrato de la princesa María Francesca von Liechtenstein y el retrato infantil del príncipe Johannes II de Liechtenstein.

Ferdinand Georg Waldmüller (1793–1865).
La Peregrinación Interrumpida (1853)

En las obras de Peter Fendi, Friedrich von Amerling, Friedrich von Gauermann, Josef Egger, Jacob y Rudolf von Alt no representan el aspecto oficial, sino más bien la vida cotidiana de una familia noble. Estos artistas crearon imágenes, que pueden ser clasificadas como uno de los mayores logros del arte europeo de ese momento. En la exposición se puede apreciar los magníficos interiores del palacio Liechtenstein en Viena, con numerosas acuarelas y pinturas, vistas de la residencia misma y sus grandiosos parques.

Posteriormente la galería solo continúo creciendo y completándose con nuevas muestras.

El Príncipe Alois II (1796—1858) actualizó totalmente la galería, todo lo que no se ajustaba a sus ideales de calidad, fue eliminado, enviado a otros palacios o vendido, con el dinero adquirido fueron compradas nuevas obras de arte. El mentor del príncipe en la recopilación, fue el historiador de arte de Berlín, Wilhelm von Bode (1845—1929), a quien pertenece el primer catálogo ilustrado de la galería, publicado en 1896. A la luz de estos nuevos acontecimientos de finales del siglo XIX, en el segundo piso del palacio se exhibieron por primera vez las obras de artistas estilo Biedermeier. Cinco de quince salas fueron dedicadas a los "artistas contemporáneos" de la segunda mitad del siglo XIX. La galería adquirió su irrepetible apariencia: se tomo la decisión de no exponer con criterios científicos a secas; los interiores se llenaron de numerosas y variadas obras de arte, creando un ambiente alegre y relajado, lo que diferenció la galería de los príncipes de Liechtenstein, de muchas otras similares.

Por primera vez la colección real fue mostrada al público en el año 1705. En nuestros días la galería de los príncipes de Liechtenstein es una de las mejores colecciones vienesas estilo Biedermeier del mundo. Hasta el año 1938 ocupo una posición de liderazgo entre las colecciones reales en Viena, incluso compitiendo con la colección imperial. El Príncipe Franz Josef II de Liechtenstein (1906—1989) cambió la esfera de sus intereses de Viena y Moravia al Principado de Liechtenstein. En el año 1938 fue restaurado el palacio de Vaduz y la colección de obras de arte se trasladó desde su lugar original a este palacio. En marzo del año 2004, abrió sus puertas el Museo de Liechtenstein, en el jardín palaciego de Viena, capital de Austria, una de las colecciones privadas más importantes del mundo regresaba a la ciudad donde surgió.

La exposición en el Museo Pushkin será una especie de prólogo a la exposición, que se abrirá el 1 de diciembre del año 2011 en el restaurado Palacio Mayoratsky, en el corazón de Viena, el cual será Museo de Arte Biedermeier, accesible a más público.

La muestra en Moscú se extenderá hasta el 15 de noviembre.

* Fuente: Fueron utilizados materiales e imágenes ofrecidas por el sitio web del Museo de Bellas Artes Pushkin