Portal international de Moscú

Recursos de la nueva vida

Moscú acogió del 27 al 29 de septiembre la Primera Conferencia Mundial sobre atención y educación de la primera infancia. El Departamento de Educación de Moscú firmó un acuerdo especial con la UNESCO, por el que, en la capital será realizado el proyecto piloto conjunto, «Educación en Moscú: desde la primera infancia hasta la escuela». Este proyecto dio un serio impulso al cambio del contenido del trabajo del Departamento de Educación de Moscú, así como de los jardines de la infancia de la capital.

Actualmente, de conformidad con el proyecto, en Moscú trabajan 17 centros de recursos de la UNESCO, dentro del programa «Educación en Moscú: desde la primera infancia hasta la escuela». Los centros de recursos de Moscú desarrollan los nuevos ejes de la educación preescolar en la capital, organizan y llevan a cabo seminarios, mesas redondas, conferencias para el intercambio de experiencia con aquellos educadores que desean aprovechar esta experiencia excepcional. El conocimiento con algunos jardines de la infancia que trabajan exitosamente de conjunto con la UNESCO dio a los invitados de la Primera Conferencia Mundial sobre Atención y Educación de la Primera Infancia una idea de hasta qué grado es provechoso, para los parvularios y sus padres, el trabajo sobre la base de los nuevos principios.

Los periodistas tuvieron la posibilidad, antes del comienzo del foro, de conocer el trabajo de tres jardines de la infancia, de los centros de recursos del programa de la UNESCO «Desde la primera infancia hasta la escuela»: estos centro de desarrollo del niño son los jardines Nº 2030, 2336, Centro de recursos «Jardín de la infancia para todos». Se llaman de «recursos» porque justamente ellos forman la experiencia no sólo en los métodos en desarrollo, sino también en la educación exclusiva, en la rehabilitación, en las consultas de los padres, a fin de que puedan compartir esa experiencia con otros. En los tres años del proyecto piloto «Desde la primera infancia hasta la escuela», en Moscú son ya 510 las instituciones preescolares que trabajan en coordinación con este proyecto, de conformidad con las cláusulas básicas de la UNESCO sobre la importancia de la preparación de los parvularios y de la educación de los niños.

El Centro de desarrollo del parvulario, el jardín de la infancia Nº 2030, del distrito de «Zamoskvorechie» es dirigido por la pedagoga de categoría superior Elena Vladímirovna Avdeeva. Como centro de recursos «Todo lo mejor para los niños», este jardín de la infancia trabaja en la socialización prematura de los niños desde el nacimiento hasta los tres años, apoya a las familias de prole numerosa en la atención de los pequeños. Adjunto a la institución trabajan jardines de la infancia privados, existe el «servicio de la ayuda prematura» a los niños desde el nacimiento hasta los 6 años, que presentan distintas particularidades de desarrollo, o con riesgo de la aparición de tales particularidades o alteraciones. En este jardín infantil, no es obligatorio que el parvulario esté todo el día: puede acudir por unas cuantas horas, mientras que los padres, en tanto, pueden participar en los juegos comunes o reunirse con los pedagogos: en los padres pueden escasear los conocimientos pedagógicos. Y se trata no sólo de padres de niños especiales, sino de padres en general. Aquí los parvularios acuden a la piscina, y los más pequeños nadan junto con la instructora y la mamá, y ello es sin duda útil para la salud del niño, pero influye sobre todo positivamente en los parvularios con particularidades d desarrollo. Los pequeños se alegran tanto cuando hacen ejercicio en el agua. Y en tanto se desarrollan sus hábitos. Las clases no son prolongadas, de unos 20 minutos, pero sí muy eficaces. Los niños reciben también masajes. El jardín dispone de una cabina infrarroja, muy provechosa también para la salud.

Los Centros de recursos que trabajan con la UNESCO difieren por el enfoque creativo con respecto a sus tareas. Por ejemplo, el Centro de desarrollo preescolar, el jardín de la infancia Nº 2336, en los marcos del proyecto «La educación en Moscú: desde la primera infancia hasta la escuela» presta mucha atención al desarrollo creativo e intelectual de los parvularios. En el Centro existe todo para que los niños conozcan el mundo entorno: el sendero ecológico en el jardín, el invernadero y el huerto medicinal. Los niños debaten, de conjunto con los padres y los educadores los temas de los proyectos y dedican sus investigaciones a distintos asuntos de interés; el cosmos, las propiedades de las sustancias, los animales domésticos. Para el proyecto «Cosmos» se crearon planetas, trajes y modelos interactivos. En ese Centro les encantan en general las escenificaciones, las presentaciones, lo que ayuda a ser seguros en sí mismo. Los niños crecen allí físicamente fuertes; en la sala deportiva hay equipos especiales para los pequeños, además se cultivan allí juegos intelectuales. Asisten para ello al club de ajedrez.

Los educadores no dan descanso tampoco a los padres, pues, algunos experimentos y proyectos hacen los niños con toda la familia, preparando la presentación de temas tales como «La profesión de mis padres», «Los famosos volcanes de la Tierra» y otros. Este Centro es dirigido por la candidata en Psicología, ganadora del concurso «La directora del año», Trabajadora Honoraria de la Educación General, Irina Nikolaevna Pavlenko. A la entrada al Centro hay una casita del Gato sabio, y los niños que se avergüenzan de hacer preguntas orales a los adultos pueden escribir al gato una carta y depositarla en el buzón. Y el gato sabio responderá sin falta a cada carta.

La tercera institución educacional que visitaron los representantes de la UNESCO y las autoridades de la capital, en compañía de los periodistas fue el Centro de recursos «Jardín de la infancia para todos». En 2009 fue construido para él un edificio moderno y cómodo en la Taganka, y su misión fue la de realizar las necesidades individuales de cada parvulario, incluidos los niños de capacidades físicas limitadas. El «Jardín de la infancia para todos» Nº 288 hizo no poco para que los pedagogos dejen de temer la educación inclusiva, y para que los principio de tal educación de niños comunes y «con problemas» puedan, en el futuro, extenderse a todo el sistema de la educación inclusiva toma en cuenta las particularidades de cada parvulario y da la posibilidad a los alumnos, (incluidos «los niños especiales») a participar plenamente en la vida del colectivo en el jardín de la infancia.

El educador da tareas a cada uno de conformidad con las particularidades del desarrollo, de manera que el preescolar pueda revelarse. En diez grupos inclusivos del Centro se forman 211 niños desde uno hasta 7 años, de ellos, 40 con particularidades de desarrollo, incluso con problemas serios, tales como el síndrome de Down, el de Martil Bell, de Cornelly de Lange, con parálisis cerebral infantil y autismo infantil. 25 niños padecen de hipoplasia de expresión. Los invitados del Centro, periodistas y especialistas en materia de educación vieron cómo trabajan los grupos inclusivos: todos los niños se sentían igualmente seguros. Ello no sorprende, tomando en cuenta que con los niños trabajan 89 especialistas de distintas especialidades, art-terapeutas, pedagogos Montessori, un coreógrafo, quinesoterapeutas, psiconeurólogos, instructores de natación. El «Jardín de la infancia para todos» lo dirige María Mijáilovna Prochujaeva, laureada del premio del Alcalde de Moscú, El Centro trabaja con las familias, ofrece consultas e imparte clases de maestría para los padres. Al centro llegan especialistas no sólo rusos para seminarios con los padres sobre temas importantes para ellos, tales como «Corrección de consulta indeseable en los niños». Este seminario se anunciaba justamente en el letrero de la antesala

En la piscina salpican las gotas de agua con el nado de las niñas del grupo superior. Los niños menores, en tanto, están ocupados en el taller: moldean arcilla y en la repisa exhiben las simpáticas creaciones, incluidas las cortadas de madera: para ello existen equipos de calidad y un paciente y afectuoso joven profesor. Las clases en la ludoteca, en la que desarrollan el habla ayudaron a muchos niños a superar dificultades logopédicas. En la habitación donde se exponen los manuales de Montessori es posible apreciar los juguetes más exóticos: desde el arroz sarraceno y las cuentas de cordones, hasta simpáticas figuras humanas: marionetas y distintos modelos científicos. Allí existen accesorios para aprender a contar y para la creación de analogías lógicas, además de otros objetos casi mágicos, con los que los niños, por lo demás no tienen problemas. Y aunque entre los preescolares no es difícil notar niños con particularidades de desarrollo, esto no hace más que añadir «pinceladas al retrato»: todos estaban ocupado en su labor favorita y sabían alegrarse con cada día de enseñanza.