Portal international de Moscú

Compras

Moscú es uno de los centros de comercio internacional. Eso es lo que consideran los empresarios que acuden a la capital rusa en busca de socios comerciales. Esto lo descubren como una agradable sorpresa los turistas extranjeros que llegan para admirar las curiosidades de la ciudad. De ello están completamente seguros los habitantes de la ciudad y los visitantes de otras ciudades rusas, quienes al estar en Moscú incluyen sin falta las compras como una de las actividades inexcusables.

La Plaza Roja es el corazón del comercio internacional. Precisamente las primeras rutas comerciales cruzaban esta plaza. Todavía en el Siglo XV los mercaderes montaban aquí tenderetes con mercancías, que transformaban la plaza en un animado lugar de comercio. A principios del Siglo XIX este heterogéneo mercado fue sustituido por el primer edificio del que sería posteriormente el centro comercial Verhnie Torgovie riadi, construido según el proyecto el famoso arquitecto Joseph Bové y con reminiscencias de palacios imperiales romanos. Y al cabo de algunos años, en 1883, fue transformado siguiendo un nuevo estilo, esta vez ya europeo, utilizando vidrio y metal como materiales de construcción y en donde se ubican actualmente los grandes almacenes GUМ.

El centro Verhnie Torgovie riadi constituye una contrucción arquitectónica única. Y la fuente más antigua de la ciudad, situada en el centro de los grandes almacenes GUM, es uno de los lugares de encuentro preferidos entre los moscovitas y personas que visitan la ciudad.

Hoy en día los establecimientos comerciales de Moscú pueden satisfacer las necesidades del comprador más exigente. Se pueden hacer compras en todo momento y lugar: junto a nuestra casa, de camino a la oficina, en las excursiones al campo, en el centro histórico y en el ensanche de la ciudad. Tan solo es cuestión de tener tiempo y medios económicos. Para muchos, las compras se han convertido en una forma de descanso y de ocio. Familias enteras van de compras en grupo días de descanso o días laborables después del trabajo, llegando a convertirse en una causa de estrés. Y lo importante no es ir a un megacentro comercial o entrar en una pequeña tienda de la esquina. Lo importante es que nuestras visitas a tiendas nos reporten la mayor cantidad posible de emociones positivas.